Tal como señala Rodríguez (s.f.) la información está dirigiendo la economía global, por tanto si el proceso de enseñanza-aprendizaje tiene como objetivo vincular los sectores educativo y productivo debe hacerlo sentando las bases para crear una educación auténtica y significativa, que no podría denominarse como tal sin la inclusión de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en las estrategias de formación, que se han vuelto herramientas presentes en el día a día de los aprendices. Así entonces, las TIC dan pauta para que la educación por competencias pueda lograrse a través de la promoción del aprendizaje colaborativo, el rol facilitador de los docentes y sobre todo el papel central y activo que los estudiantes pueden demostrar a través de estas tecnologías (Silva, 2010). Cabe señalar que aunque se puede notar una mayor independencia de los estudiantes al emplear las TIC, de ninguna manera se reduce la relevancia de la labor docente, pues es quien adquiere la responsab...